La clase 35 del Clasificador de Niza cubre principalmente servicios comerciales como publicidad, gestión empresarial y actividades de venta al por menor o al por mayor. Sin embargo, su interpretación varía según el país, lo que puede influir en la estrategia de registro de marca.
En Estados Unidos, Canadá y China, esta clase está reservada exclusivamente para servicios prestados a terceros. Por lo tanto, si su empresa únicamente comercializa productos propios (es decir, sin actuar como intermediaria de otras marcas), no es recomendable incluir la clase 35, especialmente en Estados Unidos, donde no podrá demostrar su uso para obtener el registro. En esos casos, solo deben registrarse las clases correspondientes a los productos que se fabrican o venden bajo la propia marca.
Por el contrario, en Brasil, México, la Unión Europea y la mayoría de países latinoamericanos, la clase 35 sí puede incluir actividades de venta de productos propios, por lo que es habitual registrarla junto con las clases de productos para ampliar la protección y prevenir conflictos con terceros que ofrezcan servicios similares.
Si se busca proteger la marca en varios países, es recomendable adaptar la redacción de la clase 35 según las exigencias específicas de cada jurisdicción, especialmente cuando se tramita vía Protocolo de Madrid. Esto asegura una cobertura eficaz sin objeciones innecesarias por parte de las oficinas de propiedad intelectual.